Skype, que revolucionó las videollamadas desde su lanzamiento en 2003 por desarrolladores estonios, ha sido parte de la historia digital. Inicialmente adquirida por eBay y posteriormente por Microsoft en 2011 por 8500 millones de dólares, la aplicación llegó a contar con hasta 300 millones de usuarios en su apogeo, aunque en 2023 se registraban 36 millones de usuarios diarios.
Ahora, tras unos análisis internos del código fuente en la última versión preliminar para Windows, han revelado unas líneas ocultas en los archivos JSON que establecen que, a partir de mayo de 2025, Skype dejará de funcionar. El mensaje, localizado por la comunidad de XDA-Developers, informa a los usuarios que continúen sus comunicaciones mediante Microsoft Teams, la aplicación que ha recibido la mayor atención en el sector de llamadas y mensajería.
La notificación se presentará mediante un cuadro de diálogo o una cinta de texto, en el que se ofrecerá un enlace para descargar Teams. Además, aprovechando el acceso a los datos de contacto vinculados a la cuenta de Microsoft, se indicará cuántos conocidos ya utilizan el servicio. En resumen, la transición se ha preparado para que resulte lo más directa posible –no es ningún lío.
Durante el período de transición, los usuarios dispondrán de 10 semanas para decidir el futuro de su cuenta. Podrán trasladar sus contactos y mensajes a Teams o bien, descargar sus datos utilizando la herramienta de exportación integrada.
El declive de Skype se ha gestado a lo largo de los años.
Tras la presentación de Teams en 2017, Microsoft comenzó a redirigir sus recursos hacia este nuevo servicio, orientado a empresas y al sector educativo. Durante la expansión de las videollamadas motivada por el teletrabajo y con la irrupción de alternativas como Zoom y Google Meet, la aplicación fue perdiendo terreno debido a la falta de renovación en sus funcionalidades.
En 2013, un informe del diario The Guardian puso en evidencia el programa PRISM, que permitió a la NSA recolectar grandes volúmenes de datos de las videollamadas. Asimismo, en 2018 el nombre de Skype reapareció vinculado a investigaciones sobre redes internacionales de tráfico humano. Pero, la verdadera razón de su declive se debe a la progresiva ausencia de interés por parte de Microsoft en mantener la herramienta actualizada.